Fileteo con mi lengua el sabor del viento
mientras mi cerveza se calienta
y todo mi ser está dispuesto a creer...
en las estrellas
Fileteo con mi lengua el sabor del viento
mientras mi cerveza se calienta
y todo mi ser está dispuesto a creer...
en las estrellas
Estupefacta la mañana
ve como carneo mis restos a plena luz del día
entre un semáforo y la difteria
a escasos años luz de cualquier otro posible yo
El pavimento me mira con asombro
al verme levitar con mis pies de estiércol
Subyugada la esquina se entretiene
especulando hacia qué lado realmente voy
Siluetas difusas se agolpan en mis ojos
El ruido del tránsito mastica mis oídos
Y en ese frenesí , absorto y asustado,
no tengo más opción
que resbalar en el abismo de mi ombligo
Solo
mientras todo lo que dejo más arriba
me comienza a olvidar
Cuando los huesos secos se claven en las miradas
Cuando la sangre quieta endurezca las venas
Cuando dejemos de ser alguien para pasar a ser "cosa"
Cuando las estrellas ya no nos miren... igual
Cuando las voces sin labios no transiten el aire
y los suburbios del cuerpo se vuelvan escombros
Cuando la cajita de plegarias libere sus mariposas
y ya no se precisen extremas unciones
Cuando a los pies les quede muy lejos el piso
y la posibilidad de moverse sea más que milagro
Cuando tu mano ya no diferencie mi frío de otro frío
yaciendo al lado de los vapores que dejaron los sueños
Cuando ya no lea ni escriba, ni ria
y solo sea... mi fin del mundo
Tesoros de trapecio oscuro
contenedores
rocas, toces, túnicas
tractores
El perro ladra hasta el silencio
y yo - vacío del mundo -
rasco la luz que sale de mi ombligo
Pude saltar y saltar
aunque mis pies se hayan vuelto concretos
Pude hacerlo - te lo aseguro -
pero… para qué?
El sudor del sol me besa en los labios
Pies
de tres en tres
tras los zumbidos
sucumben embellecidos
adioses de siesta
Trigales y carreteras
se expanden en estampida
como calladas excusas
y sobra la soledad de todos modos
entre mis ojos vedados para siempre
incapaces de saberse ver otra vez
Pies
como derrumbes
como razones
como silencios
indicios, solsticios, mediodías
encías
de tres en tres
Surco los márgenes que me habitan
más allá del aliento migratorio
fauces y ausencias mastican
el paso lento de mi sombra
Beso las palabras que se escapan
vuelco la esperanza entre sus ordas
Grito
el silencio arrinconado en un costado de mi boca
Crezco en episodios esporádicos, esbozos
pozos que me increpan hacia arriba
donde el sol se debate
entre la lluvia y la noche
Soy lo más triste de este mundo
la última historia autoflagelándose
un escupitajo, indigno de goces
un grano en el culo del Ser
He sido bendecido, he sido perdonado
he vituperado todo lo que valía la pena
hasta volverme sed
Nunca supe ni el valor ni el precio
ni la dicha, ni la dignidad, ni el milagro, ni he
sido capaz de escuchar el rugido
del lavarropas, centrifugándose
una pareja peleando en la calle
un simple intento de no volver
a darle la espalda a la fe
Soy
este pedazo de mierda echada en el sofá
este: un apenas “cuarto para las diez”
un estúpido jamás
y este terrible ja ja ja, je je je
Huele a Buenos Aires tu piel de estrella tu mirada porteña lo tano de tu voz Esos labios besando el cielo trepando muros soñado con delir...