Solo nos queda esta noche
el sudor, los besos, el vino
Solo nos queda un latido
galope al viento, estertor, sentidos
Tus piernas largas y bellas, largas
abrazando mi destino
Y yo, atónito en tu elegancia
lamiendo mis garras como felino
Y aunque ya estoy viejo
y mis reflejos
no gozan de extremos ni velocímetros encendidos
Tus ojos clavados en mi carne
me hacen - aún - sangrar alma entre zurcidos
Y es que si tu me dejas
si tu me besas
si tu me das y te consigo
por más que sea torpemente
intentaré - como supe intentarlo en otro olvido -
intentaré hecharme a volar
con un "gracias" enfurecido... entre los labios
y el televisor