Entre la grasa y el alcohol y los excesos
hubo un día de sol
una tarde en París
un vals
y a pesar de la miseria
que los hombres suelen llevar
hubo una canción, un lazo
un cielo, un Dios
y un río, que se enamoró de una niña
Huele a Buenos Aires tu piel de estrella tu mirada porteña lo tano de tu voz Esos labios besando el cielo trepando muros soñado con delir...
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