domingo, 17 de mayo de 2020

DE MI VEJEZ

Cuando mis manos
alegres de arrugas
saluden la última mañana de mi vejez

Recordaré agradecido todo lo vivido
todo lo perdido, todo lo olvidado
todas y cada una de las horas en las que fui bendecido

Lo aprendido, lo brillante, lo deslucido
El nacimiento de mis hijos, su novicio llanto
su primer ombligo

Beberé dichoso, una copa más de vino
tocaré mi panza
besaré al destino
para mansamente
saludar al sol



sábado, 16 de mayo de 2020

SIN TANTA ESTUPIDÉZ

¡Qué estupidéz las lineas divisorias,
las autopistas, las historias mal contadas!
Y es que... ¿en qué difiere la sonrisa
de un árabe, un uruguayo, un bengalí?
Todos estamos hecho de la misma materia
y el mismo Dios nos observa buscándonos bendecir

¡Qué hermoso es el color!: rojo, ébano, marfíl,
amarillo, como el sol que no se cansa
de nacer y de insistir

¡Qué estupidéz esa que nos empaña los ojos
y nos engaña!
Solo un segundo en esta Tierra vale el hecho de morir
y compartir y ser feliz y hacerse prójimo
sin mediar lo marcial, una ley, lo sutil

Cuánta estupidéz, cuánta belleza
cohabitando
en la misma pecera
en el mismo revoltijo
en la misma inexacta sensata insensatez

Hagámosnos un favor, alguna vez
y aprendamos a vivir

Nos debemos unas copas y una noche
sin miedos, sin horas, sin enjambres...
sin tanta estupidéz


lunes, 11 de mayo de 2020

MÁS ALLÁ DEL SÉPTIMO DÍA

Las noches siguen pasando como la primera,
como aquella en la que Dios dijo: hágase la luz

y en la que las estrellas, extraviadas de vacío
no tuvieron mejor ocurrencia que ponerse a brillar
para luego, por siglos
dormirse mansamente en la eternidad de sus fulgores
hasta que esos seres diminutos y lejanos, toscos y finitos aprendieron a besar,
y se besaron: tierna, urgente, profusamente

y así, mucho más allá del séptimo día
se terminó de crear el universo

y fue todo tan bello, y todo tan realmente único
que hasta el propio Dios se hizo carne
para rescatarnos
cuando ciegos, nos olvidamos de los labios
porque rescatándonos, rescataba su esencia
el motivo por el que todo había comenzado
el amor, los ojos, las manos
el beso - que casi sin querer - nos había vuelto alma



lunes, 4 de mayo de 2020

YO YA NO SÉ

danzar al borde del colapso
usando los ojos de alcancía
subiendo hasta el vaso donde escampa
pletórico el día

voy de amaneceres de manos en la espalda
donde el cielo me observa sigiloso
expectante, esperanzado, sudoroso
porque alguien algo le contó

voces encallando en las veredas
puertos sin bahía, del revés
barco-orfanatorio entre mis mares
besos naufragados de después

La violencia y la orbe me carcomen
he olvidado caminar ya sin los pies
la belleza se ha quedado en las vidrieras
yo ya no sé


domingo, 3 de mayo de 2020

AUNQUE TAL VEZ, AUNQUE RECIÉN

El aroma a pan fresco de la mañana
sol recién horneado
manos sucias de la harina de ayer
besos leudando en el pecho

Negro, amarillo, rojo, beige
somos todo lo mismo
la misma sangre, las mismas arterias
la misma necesidad de letrinas, la misma sed

El mundo es la ciudad de los Hombres
El arraigo a la tierra
- que es lo que en realidad debería ser -
todavía sigue dormido
esperando amarrarse a las raíces del alma
(que no tiene color, o los tiene todos)

Los dedos se van cayendo de los labios
Los ojos que van perdiendo lo que ven
Los ritos que se fueron sin reparos
Siluetas que te abrazan sin querer

Y hasta hubo un tiempo en que todo fue extraño y hasta te extrañé
aunque tal vez ya no sea hoy

Hace 8 minutos y 17 segundos que anocheció
aunque recién se esté ocultando el día



sábado, 2 de mayo de 2020

HASTA QUE EL PARA SIEMPRE...

Tironear de las sábanas hasta hacer arrancar al día
sin virulencias ni estrepitosidad
Tentado de a ratos al descanso eterno,
de verdad, sin rayos ni estridencias

mansamente dormirse a los pies
de todo lo que creí saber
solo ante el universo
rogando porque Dios no me suelte la mano

Sin besos, ni carne, ni ansiedad
mi alma encallando a las orillas de los huesos
perros ladrando a las afueras de mis ojos
tumba de telgopor devorando mi sonrisa

Ensayo para cuando me desprenda de todo
hasta que el para siempre sea un nunca jamás



viernes, 1 de mayo de 2020

REFLEJO

Yo ya estoy muerto
Soy solo el reflejo de lo que no seré
                                          pero supe haber sido
Un rostro entre los rostros
Un cuerpo apoyado en la góndola de enlatados
                                        de algún supermercado

Alguna sonrisa sin sachet
y tres carcajadas locas

Fotos en una cajita de sacos de té
                                    mintiéndome muy bien:
con la panza adentro, la papada estirada,
y vuelto mil instantes en un solo instante
                                                    que no sé si fue

Mis yo replicados en espejos enfrentados e infinitos
Besos enfilosofados, sofá para dos, filos enjaulados
Enjambres de "te miro y no te miro"
Y un rostro entre los rostros, enmohecido
Soy solo mi reflejo, quizás, si es que lo fui
                                            o pude haberlo sido



LEGENDARIO

Torpes pasos tectónicos
que no alcanzan al canto de los pájaros
Las pausas comerciales
El universo coordinado, atravesándose

Dios acariciandome las manos
y yo, niño caprichoso
alucinando en cuentagotas con otros molinos
enceguecido de eternidad

Burlan la silueta calorías
entre la estampita arrodillada
doblan los deseos los peldaños
aunque no se escuchen motores de avión

Broto en cada tarde alegorías
crezco en cada chorro, en cada parva
vuelvo en los finales al inicio
ronco los rituales y las cargas

Voy de nuevo al sur...
nazco legendario sin amarras


T


Tres trotes trogloditas
traspasaron la tiroides con triglicéridos
Tartamudeando tardes tristes
y tríadas tiradas por tonterías

Trancó el trauma al testamento
Tropezó torpe el trote de la tropería
Tras trastos tabernarios
toció tocino la Trattoria

Tuve torceduras y Tullerias
tertulias taciturnas en tranvías
tranquilas testeadas trancaderas
tratando Transilvanias y tequilas

Todo tuvo su traición, tuvo su día
su tuburio, su transitoria asesoría
triángulos, trípodes, trapecios
testosterona, tornillos, tolderías



VOLVERSE TANGO

Huele a Buenos Aires tu piel de estrella tu mirada porteña lo tano de tu voz Esos labios besando el cielo  trepando muros  soñado  con delir...