¡Qué estupidéz las lineas divisorias,
las autopistas, las historias mal contadas!
Y es que... ¿en qué difiere la sonrisa
de un árabe, un uruguayo, un bengalí?
Todos estamos hecho de la misma materia
y el mismo Dios nos observa buscándonos bendecir
¡Qué hermoso es el color!: rojo, ébano, marfíl,
amarillo, como el sol que no se cansa
de nacer y de insistir
¡Qué estupidéz esa que nos empaña los ojos
y nos engaña!
Solo un segundo en esta Tierra vale el hecho de morir
y compartir y ser feliz y hacerse prójimo
sin mediar lo marcial, una ley, lo sutil
Cuánta estupidéz, cuánta belleza
cohabitando
en la misma pecera
en el mismo revoltijo
en la misma inexacta sensata insensatez
Hagámosnos un favor, alguna vez
y aprendamos a vivir
Nos debemos unas copas y una noche
sin miedos, sin horas, sin enjambres...
sin tanta estupidéz
No hay comentarios:
Publicar un comentario