Las noches siguen pasando como la primera,
como aquella en la que Dios dijo: hágase la luz
y en la que las estrellas, extraviadas de vacío
no tuvieron mejor ocurrencia que ponerse a brillar
para luego, por siglos
dormirse mansamente en la eternidad de sus fulgores
hasta que esos seres diminutos y lejanos, toscos y finitos aprendieron a besar,
y se besaron: tierna, urgente, profusamente
y así, mucho más allá del séptimo día
se terminó de crear el universo
y fue todo tan bello, y todo tan realmente único
que hasta el propio Dios se hizo carne
para rescatarnos
cuando ciegos, nos olvidamos de los labios
porque rescatándonos, rescataba su esencia
el motivo por el que todo había comenzado
el amor, los ojos, las manos
el beso - que casi sin querer - nos había vuelto alma
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
VOLVERSE TANGO
Huele a Buenos Aires tu piel de estrella tu mirada porteña lo tano de tu voz Esos labios besando el cielo trepando muros soñado con delir...
-
Huele a Buenos Aires tu piel de estrella tu mirada porteña lo tano de tu voz Esos labios besando el cielo trepando muros soñado con delir...
-
La guerra no tiene nombre no tiene manos no sabe de ojos y mucho menos de sonrisas La guerra si sabe de dientes de fauces de silencio...
-
Pies de tres en tres tras los zumbidos sucumben embellecidos adioses de siesta Trigales y carreteras se expanden en estampida como calladas ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario