Un día voy a morir
- ¡Vaya novedad! -
Y no será a los 27
Y estoy seguro que se producirá
sin gran estruendo o prosopopeya
Sin el dejo que deja
esa edad en los hitos sagrados del rock
Sólo tendré - eso sí-
una colección de ensoñaciones
embebidas en alcohol
Algunos olvidos programados
y otros inducidos
Excusas y pretextos "futuricidas"
Y me veré, con cariño, allá en Amarcord
Donde todavía se fumaba,
porque se podía
Donde la Juventud se sentaba al lado mío
Y me dejaba verle las piernas
Y hasta a veces - por piedad-
me permitía tocárselas
[Hermosas piernas por cierto]
Allá donde no evaluaba
lo devaluado de la vida
Donde era
sin la presión de los años o las urgencias
Donde me iba a dormir a las 7
y a las 8 sin chistar a trabajar
Donde solía
mirar más el cielo que el espejo
Y los rinconcitos eran fábricas de besos
obesos de excesos, fórmulas mágicas
que no consideraban desesos
Donde eran exiliados los bostezos
Y todavía no pensaba
en que algún día iba a medir lo que comía
o especularía
con el hecho de morir
y menos, que irremediablemente,
no sería a los 27
No hay comentarios:
Publicar un comentario