Quedaré por ahí, por algún universo, colgado
sin piel,
sin aire, quizás, sin dolor
Morderé mi
propio anzuelo y caeré al suelo
haciéndome añicos
como el espejo que dejaré de sostener
Será una
noche, sin gloria ni calma
entre dulzuras
desinfladas y fofos trucos de magia
Sonreiré con
dificultad recordando todo lo que pudo ser
y me dolerá
– sinceramente - haber fallado
En el rumor
de un manantial abandonado
depositaré
mi final suspiro
mi último
sentido: orinado y roto
Y sabré que
siempre supe
y que todo había
sido dicho
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