Siempre me pudo
la chispa de los ojos...
la puta chispa de los ojos
Soy poeta
con altas probabilidades de ser de los malos
aunque me auto-convenzo de que - en tal caso -
soy uno de eso fuera de época
incomprensible para mis pares
épico por definición
en medio de una generación
que no me merece
¿Y qué mal hago?, ¿a quién lastimo?
¿y qué si en una de esas se da lo que digo
y hasta tengo razón?
Yo me conformo con ser parte del barrido
de tener algunas centenas de seguidores
(más cerca de las dos cifras que de las cuatro)
y ser feliz
sin que me muerdan los talones los editores
o me vulneren las editoriales
Un pequeño ser: mediocre y seudo-libre
manoseado a destajo los renglones
besando pixeles con la lengua
y sudores
(de a ratos clandestinos) en la frente
Tengo la bendición de ser un buen "sin nombre"
sin dinastía, ni apellido teñido de celebridad
sin tener la necesidad de lamer regalías
(aunque me gustaría)
sin rendirle cuentas
más que a mi propia vergüenza y ambigüedad
Escribo lo que creo ser y lo que se me antoja
lo que me invento (lo que me perseguía)
¿Quién será capaz de descifrarme
- más allá del escenario - entre bambalinas?
Mientras logro evitar mi primer rayón en el miocardio
seguiré buscando en los mercados de pulgas
lo que quizás pude haber sido
- y me sonrío -
"Bo":
no hay nada que se compare
a este defectuoso ensayo de Libertad
Y nos pagaron con música
tras las heridas, tras las cadenas
tras la pizca de futuro que por momentos
apenas tuvieron en sus manos
Y nos pagaron con música
más allá de las libertades famelicas
de las caricias rústicas
de la fiebre en los ojos
nos pagaron con música
de labios gruesos
de tierra fértil
de brillos naciendo de nuevos soles
y es que
nos regaron ángeles
con el ébano de su voz
de su sudor, de su trabajo, del dolor
nos pagaron con música:
música que supo besarnos el alma
entre campos de algodón
Cuarentena y ocho años tras cuchillos
tras heridas que no se sacian con flores
tras hipótesis clavadas en el pecho
y un ensordecedor ruido
sangrando en los oídos
Los besos no dados, los latidos
tanto dolor colgando de los sentidos
sabores confiscados sin olvido
entre gargantas quebrándose en el cielo
de aquel veintisiete del seis
donde de algún modo todos morimos
todos nos declaramos desaparecidos
en donde todos seremos “Nadie”
hasta que nos volvamos a reconocer
Saltó a la yugular de aquel esquema
un régimen extricto pretendía
sonrisas sobornadas por sus sueños
canciones abrazadas a sandías
creó un nuevo hemisferio, allí existía
regando rosas gordas, osadias
bebiendo de las gotas que los árboles
abrevaban del día
se fue de su rincón, rimas reía
prestándole a sus dientes las excusas
bordándose en proyectos la alegría
y todo se hizo azul
En algún lugar, estás amaneciendo
grafitiando ojos perpetradores...
de muros, con labios en los huesos
y excusas muy chiquitas (casi imperceptibles)
Y será Amarillos alguna tarde de algún octubre
cuando ya haya pasado algo de tiempo y de futuro
y mis manos te reciban como orillas...
curiosas, mordisqueando escrúpulos
Me voltearé y allí estarás
recien nacida desde hace mucho
parada, de vestido, con milagros rotos
viendo el surco de tu sombra en la arena
tras tus tantas disputas solares
casi que "casi todas*... en mí beneficio
Prosas envueltas en toreros
Labios regalando flores
sures tatuados de cielo
ríos planteando estertores
penínsulas, costas y Estes
estés donde quiera que estés
luces, semáforo, esbozos
livido, libros, arnés
Estuve en el borde y el vulgo:
fauses... y yo el entremés
Mayos besandose en rojos
manos volviéndose pies
y hoy... ahí voy
pensándome vez tras vez
sin nombres ni propiedades
contando de diez en diez
Huele a Buenos Aires tu piel de estrella tu mirada porteña lo tano de tu voz Esos labios besando el cielo trepando muros soñado con delir...