Tus pies de agua
humedeciendo el camino de mis ojos
flotando tus vapores en mi frente
regalándome el roce de seda de tu piel
Se alza un si bemol enlagrimado
entre los pliegues de tus manos
besando el infinito Mis labios de nada
mi versión escuálida y con sed
Susurra el mar su mantra eternizado
de adoración y furia, de bronca y fe
mientras los tildes se juntan con las íes
los puntos seducen los finales,
los renglones, al lápiz que los ve
Rueda el gordo mundo por el firmamento
y se mezcla el sudor con la esperanza
lo verde con lo seco
mañanas con ayer
Y en el centro el hombre
y su cajita de sueños
doblando torpemente su niñez
desplegando sin gracia su velamen
porfiando en que existen patrias
más allá de un mapa, un límite, una red
El hombre, viejo centinela de los cielos
que se inclina y muerde
al sol que le da de comer
universo en versión semilla
sonrisas vueltas pez
y ese empecinado andar que hace
que su pecho crezca
que la meta llegue
que sea lo que aún no es
Murmura el silencio su propia muerte
esculpe siluetas su parecer
construye caricias alada presencia
castillos se vuelve lo que osó una vez
en sus pies de agua
en la piel de seda
en su intento aquel
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