Tras los matices del día
y el sabor de otras tardes
sólo quedamos nosotros
ante un espejo en colores
de a ratos opacos
de a ratos extraños
más siempre colores
y siempre nosotros
más otros sabores
y alguna otra tarde
Huele a Buenos Aires tu piel de estrella tu mirada porteña lo tano de tu voz Esos labios besando el cielo trepando muros soñado con delir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario