Prisionero de la idolatría de otros ojos
escarbo entre las uñas y la piel
entre la promesa de un azul-celeste y el horizonte
sopla la vida, pero no la hallo
el viento me lleva hacia la quietud
a donde no puede llegar
mientras el insomnio duerme
en los pliegues de mis ojeras
esperando saltar a mis pestañas
al menor descuido
Rejunto sobras de planetas
estrellas obtusas, gaisers de otras Tierras
lato sinceramente
y creo que creí en lo que creé
sabiendo que sirvo todavía para sentirme vivo
aún aquí
en esta prisión
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